Hace unos días, después de enviar la correspondiente nota de prensa a Reuters y a EFE, nos reunimos en un modesto restaurante de Sevilla los indudables inventores (y por ende puntos de referencia) de la blogosfera de habla hispana. No voy a nombrar a todos y a cada uno de los allí presentes, ya que podría considerarse un insulto para el intelecto del lector, así que mejor entramos ya en materia.
Después de unas copillas y entre abrazos y arrumacos, fui organizando el rebaño que parecía pastar ya demasiado disgregado, buscando a un pastor altruísta que les dijese qué hacer con su lana. Fue en ese momento cuando sentí unos pálpitos… me quedé con los ojos en blanco, pude notar cómo un haz divino iluminaba mi sien y entonces lo vi claro…
Después de mi inversión en Hipersexual (a tu lado, la vida me sienta mejor, cada día que pasa es diferente…), Pajéame, Netfries, los Masones y en la Comunidad del Anillo, pensé que había llegado ya el momento de que mis polluelos empezasen a aletear por sí mismos, por lo que les pregunté de qué manera podíamos dar que hablar, cómo podíamos seguir guiando a las masas ganando dinero rápido y encima ahorrarnos una pasta en publicidad (que para eso somos los amos del mundo blogger) a base de autobombo.
Después de dos lipotimias, una embolia y tres desvanecimientos del personal presente debido al sobre esfuerzo, a mi gran amigo el Gallirto Claudio de Pajéame (casi el único que aún estaba lúcido) se le ocurrió que podíamos jugar a ser los mesías de Internet. Resulta evidente que la población actual se compone esencialmente de retrasados y analfabetos que se tragan todo lo que dicen los medios de comunicación sobre Internet, que en resumidas cuentas se reduce a pornografía, terrorismo, pedofilia, blogosfering y demás sandeces de las que no somos dignos, y por ello pensó que no podíamos quedarnos impasibles ante tales atrocidades. Así, hemos decidido que de forma (por el momento) totalmente altruista, sacrificaremos espacio vital en nuestras páginas (destinado en un principio a poner más publicidad), para poner un botón que rece algo como: Si a Internet, paleto! y que, a través de nuestra herramienta de onanismo predilecta (los hiperenlaces), llevaremos al visitante analfabeto a la tierra prometida… un site en el que podremos explicar lo grandioso que es Internet, explicaremos que es un sitio donde grandes genios como nosotros, Platón, Aristóteles o DaVinci destilamos verdades absolutas para exponerlas al mundo, donde criticamos aquello con lo que no comulgamos y por tanto no es válido… que ya está bien de que nos intenten joder el chiringuito, hombre!!!
Después de más copillas, cuando cada mochuelo se fue a su olivo, me puse en contacto con Mariano para comentarle que, por un lado, mi gran amigo desde siempre (líos con fontaneras y GesPéEles aparte) no quería compartir tertulia con él, y por otro lado que se preparase para un boom en bolsa, bajadas históricas del euribor, descensos vertiginosos del IPC y en general, que estuviera alerta pues con nuestra iniciativa íbamos a causar movimiento en la economía sino a nivel mundial, al menos sí nacional.
Si usted, estimado, adorado y querido lector, necesita saber más sobre todo esto… le recomiendo que sintonice Radio María, me rece muchísimo y así, quizá algún día, pueda elevar su conocimiento hasta cotas lejanamente aproximadas al mío.
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